domingo, 1 de enero de 2017

Kim Jong Un pronuncia mensaje del Año Nuevo 2017

Kim Jong Un pronuncia mensaje del Año Nuevo 2017

El Máximo Dirigente Kim Jong Un pronunció el mensaje del Año Nuevo 2017.
Antes que todo, él envió el saludo del Año Nuevo a todo el pueblo coreano y los demás progresistas y amigos del mundo.
El 2016 fue un año de júbilo revolucionario y de gran viraje que se registrará en letras mayúsculas en la historia del Partido del Trabajo de Corea y la patria, dijo el Mariscal y enumeró los éxitos alcanzados en el año pasado:
En el año expirado, se ha celebrado significativa y solemnemente el VII Congreso del PTC como gran festival político, gracias al elevado entusiasmo revolucionario de todos los militantes del Partido, los oficiales y soldados del Ejército Popular y los habitantes y bajo la gran atención de todo el mundo.
El VII Congreso del PTC hizo balance orgulloso de la gloriosa historia de lucha del PTC, que bajo la sabia orientación del Presidente Kim Il Sung y el Dirigente Kim Jong Il, ha conducido a la senda siempre victoriosa la causa revolucionaria del Juche, y presentó el magno proyecto para llevar a feliz término la causa socialista bajo la bandera del kimilsungismo-kimjongilismo.
Se ha logrado un cambio trascendental en el mejoramiento de la capacidad de defensa nacional de la Corea del Juche y nuestra patria emergió como potencia nuclear y militar del Oriente que disuade a cualquier enemigo por muy poderoso que fuera.
Se han logrado éxitos orgullosos en las campañas de 70 y 200 días para glorificar el VII Congreso del Partido.
Como resultado de la lucha heroica de la clase obrera kimilsungista-kimjongilista y todos los habitantes, se alcanzaron enormes metas de las campañas de 70 y 200 días y se abrió la nueva ruta de avance en el desarrollo económico del país.
Durante esas campañas, se creó el nuevo espíritu de la época para la construcción de potencia socialista y se hizo más firme la confianza del pueblo en el Partido y el socialismo.
Kim Jong Un instruyó lograr este año significativo un avance trascendental en la materialización de la resolución del VII Congreso del PTC:
Hay que concentrarse en el cumplimiento de la estrategia quinquenal para el desarrollo de economía nacional.
Es preciso alcanzar sin falta las metas de lucha de este año para abrir buenas perspectivas para el cumplimiento de la estrategia quinquenal y llevar a la etapa elevada la economía nacional en su conjunto consolidando la victoria lograda en el año pasado.
"¡Impulsemos el avance victorioso del socialismo por la gran fuerza motriz que es la capacidad de fortalecernos con nuestros propios medios!", esto es la consigna combativa a ser levantada este año en la marcha del Año Nuevo.
Se debe librar con dinamismo la ofensiva de todo el pueblo para conquistar las metas de la estrategia quinquenal con el poderío de autofortalecimiento.
En la rama de ciencias y técnicas, se debe esforzarse principalmente por resolver los problemas científico-técnicos, que se presentan en la modernización de las fábricas y empresas y en la normalización de la producción, dando enfoque a asegurar con recursos nacionales las materias primas, combustibles y equipos necesarios.
Deben ser abanderadas las industrias eléctrica, metalúrgica y química.
Les corresponde a los dominios de industria carbonífera y transporte ferroviario cubrir con preferencia las demandas de carbón y transporte de las plantas de generación eléctrica y las fábricas metalúrgicas y químicas.
Es necesario desarrollar cuanto antes la industria de maquinaria.
Se debe desarrollar trascendentalmente la industria ligera, la agricultura y la pesquería para el mayor avance en el mejoramiento de la vida poblacional.
En el sector de construcción, hay que terminar en el máximo nivel la construcción de la avenida Ryomyong, concentrar las fuerzas en las obras importantes y levantar mucho más establecimientos docentes y culturales y viviendas.
En todos los dominios y unidades de la economía nacional, deben dinamizar la campaña para aumentar al máximo la producción y ahorrar lo todo bajo la consigna de autoconfianza y autoabastecimiento y cumplir en todos los índices el plan de este año.
Todo el país debe incorporarse a la administración del territorio nacional.
Hay que adelantar la construcción de potencia civilizada al registrar nuevo auge revolucionario en todos los planos de la cultura, incluso la educación, salud pública, deporte, literatura y arte.
Resulta imprescindible consolidar firmemente la base político-militar del socialismo como baluarte inquebrantable.
Todos los militares y habitantes deben luchar tenazmente por la prosperidad de la patria, unidos firmemente en lo ideológico y en lo moral en torno al Partido manteniendo relaciones consanguíneas con esta organización.
Han de frustrar rotundamente las sucias y brutales maniobras de los enemigos encaminadas a socavar la fidelidad inmaculada del pueblo al Partido y separar a ambos.
Es imperioso librar una fuerte campaña para consolidar las fuerzas armadas.
El Máximo Dirigente dijo que la victoria o el fracaso de la campaña de este año por materializar la resolución del VII Congreso del PTC depende del papel de las organizaciones del Partido y las de entidades de masas.
Especificó que todas las organizaciones primarias del Partido deben hacer reinar el temperamento de la innovación continua y el avance continuo en la ofensiva general de todo el pueblo de este año materializando el espíritu principal de la Primera Conferencia de los Presidentes de Comité de Base del Partido.
Hay que abrir la amplia vía de reunificación independiente con las fuerzas unidas de toda la nación.
Deben tomar medidas activas para mejorar las relaciones íntercoreanas y eliminar el agudo choque militar y el peligro de guerra entre el Norte y el Sur.
Toda la nación coreana del Norte, el Sur y en ultramar tiene que solidarizarse y unirse en el principio de sujetar lo todo a la reunificación de la patria, causa común de la nación, y activar el movimiento por la reunificación en escala pannacional.
Además deben frustrar los desafíos de las fuerzas anti-reunificación internas y externas que nadan a contrapelo de la aspiración nacional a la reunificación.
Mientras EE.UU. y sus satélites mantengan la amenaza y chantaje nucleares y no cesen los ejercicios de guerra que se libran en nuestra cara bajo el pretexto de "anuales", la RPDC seguirá incrementando la capacidad de autodefensa con las fuerzas armadas nucleares como eje y la de ataque preventivo.
La RPDC defenderá con las fuerzas propias la paz y seguridad del Estado y contribuirá mucho a defender la paz y la estabilidad del mundo.
En el futuro también, El PTC y el gobierno de la República serán fieles al ideal de su política exterior de independencia, paz y amistad, ampliarán y desarrollarán las relaciones de buena vecindad, amistad y cooperación con los países defensores de la independencia y se esforzarán junto con ellos por establecer la verdadera justicia internacional.
Kim Jong Un subrayó que trabajará con abnegación para que no se quede como un momento de la historia, sino se convierta en realidad de hoy aquella época en que todo el pueblo entonaba la canción "No envidiamos nada a nadie en el mundo" confiando en el Presidente Kim Il Sung y el Dirigente Kim Jong Il y viviendo con el optimismo de su futuro.

En la primera mañana del Año Nuevo prometió solemnemente que será el servidor verdadero que trabaje para el pueblo con la fidelidad y el alma casta.

domingo, 18 de diciembre de 2016

17 Diciembre ,5 años sin ti,Querido Lider


 Pyongyang, 17 de diciembre (ACNC) -- Con motivo del 5º aniversario de deceso del Dirigente Kim Jong Il, los oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea, trabajadores de distintos estratos, jóvenes y niños escolares rindieron homenaje el día 17 al Presidente Kim Il Sung y al Dirigente ante sus estatuas de bronce e imágenes con amplia sonrisa, levantados en distintas localidades del país.
    Innumerables capitalinos acudieron a la colina Mansu donde se hallan las estatuas de bronce de los grandes Líderes.
    En ese lugar estaba colocado un cesto de flores enviado por el Mariscal Kim Jong Un.
    Fueron depositados este día los cestos de flores a nombre de los organismos del partido, las fuerzas armadas y el Poder, entidades sociales, ministerios y órganos centrales, unidades del EPC y del Ejército de Seguridad Interior del Pueblo de Corea, organismos, empresas, fábricas, granjas y escuelas a todos niveles en esta capital.
    Igualmente, quedó colocado un cesto de flores en nombre de la sucursal del Frente Democrático Nacional Antiimperialista en Pyongyang.
    Las ceremonias de homenaje tuvieron lugar también ante las estatuas de bronce e imágenes sonrientes de los grandes Líderes en la Universidad Kim Il Sung, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Populares, el de Seguridad del Pueblo, la Casa de Creación Mansudae y otros lugares de la capital.
    Mientras tanto, los oficiales y soldados del EPC, trabajadores, jóvenes y niños escolares hicieron otro tanto en las respectivas localidades.




lunes, 5 de diciembre de 2016

CHE GUEVARA SOBRE COREA DEL NORTE

El che con Kim Il Sung, fundador de la RPDC y de su filosofía oficial Juche





De los países socialistas que visitamos personalmente, Corea es uno de los más extraordinarios. Quizás es el que nos impresionara más de todos ellos. Tiene solamente diez millones de habitantes y tiene el tamaño de Cuba, poquito menos, unos ciento diez mil kilómetros cuadrados. La misma extensión territorial que la parte sur de Corea, pero la mitad de habitantes, fue asolado por una guerra tan fantásticamente destructiva que de sus ciudades no quedó nada, y cuando uno dice nada, es nada. Es como los pequeños poblados de guano que Merob Sosa y Sánchez Mosquera y esa gente quemaba aquí, y de los cuales no quedaban nada más que cenizas. Así quedó, por ejemplo, Pyonyang, que es una ciudad de un millón de habitantes. Hoy no se ve un solo resto de toda aquella destrucción, todo es nuevo. El único recuerdo que queda es, en todos los caminos, en todas las carreteras, y en todas las vías férreas, los huecos de las bombas que caían unas al lado de otras.

Ellos me mostraron muchas de las fábricas, todas ellas reconstruidas y otras hechas nuevas, y cada fábrica de esas había soportado entre 30 y 50 mil bombas. Si nosotros nos hacemos una idea de lo que eran 10 ó 12 bombas tiradas alrededor nuestro en la Sierra, que significaba un bombardeo terrible, y había que tener su dosis de valor para aguantar esas bombas, ¡lo que significaban 30 mil bombas tiradas en un espacio de tierra, a veces menor que una caballería!

Corea del Norte salió de la guerra sin una industria en pie, sin una casa en pie, hasta sin animales. En una época en que la superioridad aérea de los norteamericanos era tan grande, y ya no tenía qué cosa destruir, los aviadores se divertían matando bueyes, matando lo que encontraban. Era, pues, una verdadera orgía de muerte lo que se cernió sobre Corea del Norte durante dos años solamente. En el tercer año aparecieron los Mig-15 y ya la cosa cambió. Pero esos dos años de guerra significaron, quizás, la destrucción sistemática más bárbara que se ha hecho.

Todo lo que se pueda contar de Corea parece mentira. Por ejemplo, en las fotografías se ven gentes con el odio, ese odio de los pueblos cuando llega a la parte mas profunda del ser, que se ve en las fotos de cuevas donde se meten 200, 300 y 400 niños, de una edad de 3 ó 4 años, se asesinan allí con fuego y otras veces con gas. Los descuartizamientos de las gentes, matar a mujeres embarazadas a bayonetazos para hacerle salir el hijo de las entrañas, quemar heridos con lanzallamas… Las cosas más inhumanas que pueda imaginar la mente fueron realizadas por el ejército norteamericano de ocupación. Y llegó casi hasta el confín de Corea con China, y ocupó, en un momento dado, casi todo el país. Sumado a eso que en la retirada lo destruían todo, podemos decir que Corea del Norte es un país que se hizo de muertes. Naturalmente, recibió la ayuda de los países socialistas, sobre todo la ayuda de la Unión Soviética, en una forma generosa y amplísima. Pero lo que más impresiona es el espíritu de ese pueblo. Es un pueblo que salió de todo esto tras una dominación japonesa de treinta años, de una lucha violenta contra la dominación japonesa, sin tener siquiera un alfabeto. Es decir, que era de los pueblos más atrasados del mundo en ese sentido. Hoy tiene una literatura y una cultura nacionales, y un orden nacional y un desarrollo ilimitado, prácticamente, de la cultura. Tienen enseñanza secundaria, que allá es hasta el noveno grado, obligatoria para todo el mundo.

Tiene en toda la industria el problema que ojalá nosotros tuviéramos hoy -que tendremos dentro de 2 o 3 años-, que es el problema de la falta de mano de obra. Corea está mecanizando aceleradamente toda la agricultura para lograr mano de obra y poder realizar sus planes, y también está preparándose para llevar a los hermanos de Corea del Sur el producto de fábricas de tejidos y otras, para ayudarlos a sobrellevar el peso de la dominación colonial norteamericana.

Es, realmente, el ejemplo de un país que gracias a un sistema y a dirigentes extraordinarios, como es el mariscal Kim II-Sung, ha podido salir de las desgracias más grandes para ser hoy un país industrializado. Corea del Norte podría ser para cualquiera aquí en Cuba, el símbolo de uno de los tantos países atrasados del Asia. Sin embargo, nosotros le vendemos un azúcar semielaborado como es el azúcar crudo, y otros productos aún sin elaborar, como es el henequén, y ellos nos venden tornos fresadores, toda clase de maquinaria, maquinaria de minas, es decir, productos que necesitan una alta capacidad técnica para producirlos. Por eso es uno de los países que nos entusiasma más.

INFORME DE UN VIAJE A LOS PAISES SOCIALISTAS, 31 DE DICIEMBRE DE 1960 (PAG 57 Y 58) ERNESTO GUEVARA OBRAS COMPLETAS.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

FIDEL CASTRO RUZ SOBRE COREA

Reflexiones de Fidel Castro: Las dos Coreas (parte I)


La nación coreana, con su peculiar cultura que la diferencia de sus vecinos chinos y japoneses, existe desde hace tres mil años. Son características típicas de las sociedades de esa región asiática, incluidas la china, la vietnamita y otras. Nada parecido se observa en las culturas occidentales, algunas con menos de 250 años.
Los japoneses habían arrebatado a China en la guerra de 1894 el control que ejercía sobre la dinastía coreana y convirtieron su territorio en una colonia de Japón. Por acuerdo entre Estados Unidos y las autoridades coreanas, el protestantismo fue introducido en ese país en el año 1892. Por otro lado, el catolicismo había penetrado igualmente en ese siglo a través de las misiones. Se calcula que actualmente en Corea del Sur alrededor del 25 por ciento de la población es cristiana y una cifra similar es budista. La filosofía de Confucio ejerció gran influencia en el espíritu de los coreanos, que no se caracterizan por las prácticas fanáticas de la religión.
Dos importantes figuras ocuparon los primeros planos de la vida política de esa nación en el siglo XX. Syngman Rhee, que nace en marzo de 1875, y Kim Il Sung 37 años después, en abril de 1912. Ambas personalidades, de distinto origen social, se enfrentaron a partir de circunstancias históricas ajenas a ellos.
Los cristianos se oponían al sistema colonial japonés, entre ellos Syngman Rhee, que era practicante activo del protestantismo. Corea cambió de status: Japón anexó su territorio en 1910. Años más tarde, en 1919, Rhee fue nombrado Presidente del Gobierno Provisional en el exilio, con sede en Shanghai, China. Nunca empleó las armas contra los invasores. La Liga de las Naciones, en Ginebra, no le prestó atención.
El imperio japonés fue brutalmente represivo con la población de Corea. Los patriotas resistieron con las armas la política colonialista de Japón y lograron liberar una pequeña zona en los terrenos montañosos del Norte, durante los últimos años de la década de 1890.
Kim Il Sung, nacido en las proximidades de Pyongyang, a los 18 años se incorporó a las guerrillas comunistas coreanas que luchaban contra los japoneses. En su activa vida revolucionaria alcanzó la jefatura política y militar de los combatientes antijaponeses del Norte de Corea, cuando sólo tenía 33 años de edad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió el destino de Corea en la posguerra. Entró en la contienda cuando fue atacado por una criatura suya, el Imperio del Sol Naciente, cuyas herméticas puertas feudales abrió el Comodoro Perry en la primera mitad del siglo XIX apuntando con sus cañones al extraño país asiático que se negaba a comerciar con Norteamérica.
El aventajado discípulo se convirtió más tarde en un poderoso rival, como ya expliqué en otra ocasión. Japón golpeó sucesivamente décadas más tarde a China y Rusia, apoderándose adicionalmente de Corea. No obstante fue astuto aliado de los vencedores en la Primera Guerra Mundial a costa de China. Acumuló fuerzas y, convertido en una versión asiática del nazifascismo, intentó ocupar el territorio de China en 1937 y atacó a Estados Unidos en diciembre de 1941; llevó la guerra al Sudeste Asiático y a Oceanía.
Los dominios coloniales de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal en la región estaban condenados a desaparecer y Estados Unidos surgía como la potencia más poderosa del planeta, resistida sólo por la Unión Soviética, entonces destruida por la Segunda Guerra Mundial y las cuantiosas pérdidas materiales y humanas que le ocasionó el ataque nazi. La Revolución china estaba por concluir en 1945 cuando la matanza mundial cesó. El combate unitario antijaponés ocupaba entonces sus energías. Mao, Ho Chi Minh, Gandhi, Sukarno y otros líderes prosiguieron después su lucha contra la restauración del viejo orden mundial que era ya insostenible.
Truman lanzó contra dos ciudades civiles japonesas la bomba atómica, arma nueva terriblemente destructiva de cuya existencia, como se ha explicado, no había informado al aliado soviético, el país que más contribuyó a la destrucción del fascismo. Nada justificaba el genocidio cometido, ni siquiera el hecho de que la tenaz resistencia japonesa había costado la vida a casi 15 mil soldados norteamericanos en la isla japonesa de Okinawa. Ya Japón estaba derrotado y tal arma, lanzada contra un objetivo militar, habría tenido más tarde o más temprano el mismo efecto desmoralizador en el militarismo japonés sin nuevas bajas para los soldados de Estados Unidos. Fue un acto incalificable de terror.
Los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea, tal como lo habían prometido al cesar los combates en Europa. Los aliados habían definido previamente hasta qué punto llegaría cada fuerza. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el Sur de la península. El gobierno norteamericano negoció con los japoneses las normas que regirían la rendición de las tropas en su propio territorio. Japón sería ocupado por Estados Unidos. En Corea, anexada a Japón, permanecía una gran fuerza del poderoso ejército japonés. En el Sur del Paralelo 38, límite divisorio establecido, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. Syngman Rhee, reincorporado a esa parte del territorio por el gobierno de Estados Unidos, fue el líder al que apoyó, con la cooperación abierta de los japoneses. Ganó así las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del Ejército Soviético se habían retirado de Corea del Norte ese año.
El 25 de junio de 1950 estalló la guerra en el país. Todavía se discute quién realizó el primer disparo, si los combatientes del Norte o los soldados norteamericanos que montaban guardia junto a los soldados reclutados por Rhee. La discusión carece de sentido si se analiza desde el ángulo coreano. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon contra los japoneses por la liberación de toda Corea. Sus fuerzas avanzaron incontenibles hasta las proximidades del extremo Sur, donde los yanquis se defendían con el apoyo masivo de sus aviones de ataque. Seúl y otras ciudades habían sido ocupadas. McArthur, jefe de las fuerzas norteamericanas del Pacífico, decidió ordenar un desembarco de la infantería de Marina por Incheon, en la retaguardia de las fuerzas del Norte, que estas no podían ya contrarrestar. Pyongyang cayó en manos de las fuerzas yanquis, precedidas por devastadores ataques aéreos. Ello impulsó la idea por parte del mando militar norteamericano en el Pacífico de ocupar toda Corea, ya que el Ejército de Libera
ción Popular de China, dirigido por Mao Zedong, había infligido una derrota aplastante a las fuerzas proyanquis de Chiang Kai-shek, abastecidas y apoyadas por Estados Unidos. Todo el territorio continental y marítimo de ese gran país había sido recuperado, con excepción de Taipei y algunas otras pequeñas islas próximas donde se refugiaron las fuerzas del Kuomintang, transportadas por naves de la Sexta Flota.
La historia de lo ocurrido entonces se conoce hoy bien. No olvidar que Boris Yeltsin entregó a Washington, entre otras cosas, los archivos de la Unión Soviética.
¿Qué hizo Estados Unidos cuando estalló el conflicto prácticamente inevitable bajo las premisas creadas en Corea? Presentó a la parte norte de ese país como agresora. El Consejo de Seguridad de la recién creada Organización de Naciones Unidas, promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, aprobó la resolución sin que uno de los cinco miembros pudiera vetarla. En esos precisos meses la URSS se había manifestado inconforme con la exclusión de China en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos reconocía a Chiang Kai-shek, con menos del 0,3 por ciento del territorio nacional y menos del 2 por ciento de la población, como miembro del Consejo de Seguridad con derecho al veto. Tal arbitrariedad condujo a la ausencia del delegado ruso, a consecuencia de lo cual se produjo el acuerdo de ese Consejo dando a la guerra el carácter de una acción militar de la ONU contra el presunto agresor: la República Popular de Corea. China, ajena por completo al conflicto, que afectaba su lucha inconclusa por la liberación total del país, vio cernirse la amenaza directa contra su propio territorio, lo cual era inaceptable para su seguridad. Según datos publicados, envió al primer ministro Zhou Enlai a Moscú, para expresar a Stalin su punto de vista sobre lo inadmisible que era la presencia de fuerzas de la ONU bajo el mando de Estados Unidos en las riberas del río Yalu, que delimita la frontera de Corea con China, y solicitarle la cooperación soviética. No existían entonces contradicciones profundas entre los dos gigantes socialistas.
El contragolpe chino se afirma que estaba planeado para el 13 de octubre y Mao lo pospuso para el 19, esperando la respuesta soviética. Era el máximo que podía dilatarlo.
Pienso concluir esta reflexión el próximo viernes. Es un tema complejo y trabajoso, que demanda especial cuidado y datos tan precisos como sea posible. Son hechos históricos que deben conocerse y recordarse.


Las dos Coreas (parte II)
El 19 de octubre de 1950 más de 400 mil combatientes voluntarios chinos, cumpliendo las instrucciones de Mao Zedong, cruzaron el Yalu y salieron al paso de las tropas de Estados Unidos que avanzaban hacia la frontera china. Las unidades norteamericanas, sorprendidas por la enérgica acción del país al que habían subestimado, se vieron obligadas a retroceder hasta las proximidades de la costa sur, bajo el empuje de las fuerzas combinadas de chinos y coreanos del Norte. Stalin, que era sumamente cauteloso, prestó una cooperación mucho menor que lo que esperaba Mao, aunque valiosa, mediante el envío de aviones MiG-15 con pilotos soviéticos, en un frente limitado de 98 kilómetros, que en la etapa inicial protegieron a las fuerzas de tierra en su intrépido avance. Pyongyang fue de nuevo recuperado y Seúl ocupado otra vez, desafiando el incesante ataque de la fuerza aérea de Estados Unidos, la más poderosa que ha existido nunca.
MacArthur estaba ansioso por atacar a China con el empleo de las armas atómicas. Demandó su uso tras la bochornosa derrota sufrida. El presidente Truman se vio obligado a sustituirlo del mando y nombrar al general Matthews Ridgway como jefe de las fuerzas de aire, mar y tierra de Estados Unidos en el teatro de operaciones. En la aventura imperialista de Corea participaron, junto a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Grecia, Canadá, Turquía, Etiopía, Sudáfrica, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Colombia. Este país fue el único participante por América Latina, bajo el gobierno unitario del conservador Laureano Gómez, responsable de matanzas masivas de campesinos. Con ella, como se vio, participaron la Etiopía de Haile Selassie, donde todavía existía la esclavitud, y la Sudáfrica gobernada por los racistas blancos.
Hacía apenas cinco años que la matanza mundial iniciada en septiembre de 1939 había concluido, en agosto de 1945. Después de sangrientos combates en el territorio coreano, el Paralelo 38 volvió a ser el límite entre el Norte y el Sur. Se calcula que murieron en esa guerra cerca de dos millones de coreanos del Norte, entre medio millón o un millón de chinos y más de un millón de soldados aliados. Por parte de Estados Unidos perdieron la vida alrededor de 44 mil soldados; no pocos de ellos eran nacidos en Puerto Rico u otros países latinoamericanos, reclutados para participar en una guerra a la que los llevó la condición de inmigrantes pobres.
Japón obtuvo grandes ventajas de esa contienda; en un año, la manufactura creció un 50%, y en dos recuperó la producción alcanzada antes de la guerra. No cambió, sin embargo, la percepción de los genocidios cometidos por las tropas imperiales en China y Corea. Los gobiernos de Japón han rendido culto a los actos genocidas de sus soldados, que en China habían violado a decenas de miles de mujeres y asesinaron brutalmente a cientos de miles de personas, como ya se explicó en una reflexión.
Sumamente laboriosos y tenaces, los japoneses han convertido su país, desprovisto de petróleo y otras materias primas importantes, en la segunda potencia económica del mundo.
El PIB de Japón, medido en términos capitalistas —aunque los datos varían según las fuentes occidentales—, asciende hoy a más de 4,5 millones de millones de dólares, y sus reservas en divisas alcanzan más de un millón de millones. Es todavía el doble del PIB de China, 2,2 millones de millones, aunque esta posee un 50% más de reservas en moneda convertible que ese país. El PIB de Estados Unidos, 12,4 millones de millones, con 34,6 veces más territorio y 2,3 veces más población, es apenas tres veces mayor que el de Japón. Su gobierno es hoy uno de los principales aliados del imperialismo, cuando este se halla amenazado por la recesión económica y las armas sofisticadas de la superpotencia se esgrimen contra la seguridad de la especie humana.
Son lecciones imborrables de la historia.
La guerra, en cambio, afectó considerablemente a China. Truman dio órdenes a la VI Flota de impedir el desembarco de las fuerzas revolucionarias chinas que culminarían la liberación total del país con la recuperación del 0,3 por ciento de su territorio, que había sido ocupado por el resto de las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai-shek que hacia allí se fugaron.
Las relaciones chino-soviéticas se deterioraron después, tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953. El movimiento revolucionario se dividió en casi todas partes. El llamamiento dramático de Ho Chi Minh dejó constancia del daño ocasionado, y el imperialismo, con su enorme aparato mediático, atizó el fuego del extremismo de los falsos teóricos revolucionarios, un tema en el que los órganos de inteligencia de Estados Unidos se convirtieron en expertos.
A Corea del Norte le había correspondido, en la arbitraria división, la parte más accidentada del país. Cada gramo de alimento tenía que obtenerlo a costa de sudor y sacrificio. De Pyongyang, la capital, no quedó piedra sobre piedra. Un elevado número de heridos y mutilados de guerra debían ser atendidos. Estaban bloqueados y sin recursos. La URSS y los demás Estados del campo socialista se reconstruían.
Cuando llegué el 7 de marzo de 1986 a la República Popular Democrática de Corea, casi 33 años después de la destrucción que dejó la guerra, era difícil creer lo que allí sucedió. Aquel pueblo heroico había construido infinidad de obras: grandes y pequeñas presas y canales para acumular agua, producir electricidad, abastecer ciudades y regar los campos; termoeléctricas, importantes industrias mecánicas y de otras ramas, muchas de ellas bajo tierra, enclavadas en las profundidades de las rocas a base de trabajo duro y metódico. Por falta de cobre y aluminio se vieron obligados a utilizar incluso hierro en líneas de transmisión devoradoras de energía eléctrica, que en parte procedía de la hulla. La capital y otras ciudades arrasadas fueron construidas metro a metro. Calculé millones de viviendas nuevas en áreas urbanas y rurales y decenas de miles de instalaciones de servicios de todo tipo. Infinitas horas de trabajo estaban convertidas en piedra, cemento, acero, madera, productos sintéticos y equipos. Las siembras que pude observar, dondequiera que fui, parecían jardines. Un pueblo bien vestido, organizado y entusiasta estaba en todas partes, recibiendo al visitante. Merecía la cooperación y la paz.
No hubo tema que no discutiera con mi ilustre anfitrión Kim Il Sung. No lo olvidaré.
Corea quedó dividida en dos partes por una línea imaginaria. El Sur vivió una experiencia distinta. Era la parte más poblada y sufrió menos destrucción en aquella guerra. La presencia de una enorme fuerza militar extranjera requería el suministro de productos locales manufacturados y otros, que iban desde la artesanía hasta las frutas y vegetales frescos, además de los servicios. Los gastos militares de los aliados eran enormes. Lo mismo ocurrió cuando Estados Unidos decidió mantener indefinidamente una gran fuerza militar. Las transnacionales de Occidente y de Japón invirtieron en los años de la Guerra Fría considerables sumas, extrayendo riquezas sin límites del sudor de los surcoreanos, un pueblo igualmente laborioso y abnegado como sus hermanos del Norte. Los grandes mercados del mundo estuvieron abiertos a sus productos. No estaban bloqueados. Hoy el país alcanza elevados niveles de tecnología y productividad. Ha sufrido las crisis económicas de Occidente, que dieron lugar a la adquisición de muchas empresas surcoreanas por las transnacionales. El carácter austero de su pueblo le ha permitido al Estado la acumulación de importantes reservas en divisas. Hoy soporta la depresión económica de Estados Unidos, en especial los elevados precios de combustibles y alimentos, y las presiones inflacionarias derivadas de ambos.
El PIB de Corea del Sur, 787 mil 600 millones de dólares, es igual al de Brasil (796 mil millones) y México (768 mil millones), ambos con abundantes recursos de hidrocarburos y poblaciones incomparablemente mayores. El imperialismo impuso a las mencionadas naciones su sistema. Dos quedaron rezagadas; la otra avanzó mucho más.
De Corea del Sur apenas emigran a Occidente; de México, lo hacen en masa hacia el actual territorio de Estados Unidos; de Brasil, Suramérica y Centroamérica, a todas partes, atraídos por la necesidad de empleo y la propaganda consumista. Ahora los retribuyen con normas rigurosas y despectivas.
La posición de principios sobre las armas nucleares suscrita por Cuba en el Movimiento de Países No Alineados, ratificada en la Conferencia Cumbre de La Habana en agosto de 2006, es conocida.
Saludé por primera vez al actual líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Il, cuando arribé al aeropuerto de Pyongyang y él estaba discretamente situado a un lado de la alfombra roja cerca de su padre. Cuba mantiene con su gobierno excelentes relaciones.
Al desaparecer la URSS y el campo socialista, la República Popular Democrática de Corea perdió importantes mercados y fuentes de suministros de petróleo, materias primas y equipos. Al igual que para nosotros, las consecuencias fueron muy duras. El progreso alcanzado con grandes sacrificios se vio amenazado. A pesar de eso, mostraron la capacidad de producir el arma nuclear.
Cuando se produjo hace alrededor de un año el ensayo pertinente, le transmitimos al Gobierno de Corea del Norte nuestros puntos de vista sobre el daño que ello podía ocasionar a los países pobres del Tercer Mundo que libraban una lucha desigual y difícil contra los planes del imperialismo en una hora decisiva para el mundo. Tal vez no fuera necesario hacerlo. Kim Jong Il, llegado a ese punto, había decidido de antemano lo que debía hacer, tomando en cuenta los factores geográficos y estratégicos de la región.
Nos satisface la declaración de Corea del Norte sobre la disposición de suspender su programa de armas nucleares. Esto no tiene nada que ver con los crímenes y chantajes de Bush, que ahora se jacta de la declaración coreana como éxito de su política de genocidio. El gesto de Corea del Norte no era para el gobierno de Estados Unidos, ante el cual no cedió nunca, sino para China, país vecino y amigo, cuya seguridad y desarrollo es vital para los dos Estados.
A los países del Tercer Mundo les interesa la amistad y cooperación entre China y ambas partes de Corea, cuya unión no tiene que ser necesariamente una a costa de la otra, como ocurrió en Alemania, hoy aliada de Estados Unidos en la OTAN. Paso a paso, sin prisa pero sin tregua, como corresponde a su cultura y a su historia, seguirán tejiéndose los lazos que unirán a las dos Coreas. Con la del Sur desarrollamos progresivamente nuestros vínculos; con la del Norte han existido siempre y continuaremos fortaleciéndolos.

Fidel Castro Ruz
Julio 24 de 2008
6 y 18 p.m.

viernes, 4 de noviembre de 2016

martes, 11 de octubre de 2016

El Partido que está al servicio del pueblo
El 10 de octubre del presente año se cumple el aniversario 71 de la fundación del Partido del Trabajo de Corea.
Una mirada retrospectiva nos permite percatarnos de que su trayectoria de más de 70 años ha sido una época en que ha venido sirviendo al pueblo y esforzándose por crear la felicidad de él.
El PTC es una organización política a favor de las masas populares, cuyas líneas y políticas toman por el punto de partida sus voluntades y demandas.
El gran compañero Kim Il Sung elaboró todas las líneas y políticas siempre en reflejo de las aspiraciones y demandas y los intereses de las masas populares. En el tiempo posterior a la liberación del país, aun en un apretado programa de actividades, se dirigía a la provincia Phyong-an del Sur y otras localidades para informarse personalmente en detalle de la realidad del campo y la demanda de los campesinos sobre la tierra y presentar una correcta orientación para la Reforma Agraria.
Todas las líneas y políticas del PTC, entre otras la orientación de practicar las reformas democráticas generales, el lineamiento principal para la construcción económica socialista de postguerra consistente en priorizar la industria pesada y simultanear la industria ligera y la agricultura y la orientación de la cooperativización agrícola, al reflejar al pie de la letra la demanda de la población, pudieron manifestar gran vitalidad en la práctica. También las líneas y orientaciones lanzadas por los grandes compañeros Kim Jong Il y Kim Jong Un, entre otras el lineamiento de la construcción de una potencia socialista, el de la edificación económica de la época de Songun, así como la línea estratégica de desarrollar paralelamente la construcción económica y la de fuerzas armadas nucleares y la Estrategia Quinquenal para el desarrollo de la economía nacional presentadas en los últimos años son cristalizaciones del respeto al pueblo en las cuales están reflejados fielmente los intereses de él.
Así, el PTC ha venido materializando de modo estricto la voluntad de las masas populares en todas sus líneas y políticas, factor importante que le hiciera factible llevar a la victoria la revolución coreana y su construcción por largo tiempo y sin desviación alguna.
El PTC es como una madre afectuosa que atiende al pueblo asumiendo total responsabilidad de su destino y vida.
Con el afecto maternal ha venido enfilando todas sus actividades a ofrecer a los habitantes una vida independiente y creadora. Les ha asegurado la dignidad independiente y derecho del ser humano y los conduce para que como ente social forjen su destino, razón por la cual ellos confían en el Partido y lo siguen como su madre.
Pues, un hombre, antaño un criado, podía desarrollarse como un héroe y una mujer ordinaria, como una diputada a la Asamblea Popular Suprema.
Actualmente en la RPDC todos los habitantes, entre otros militares, obreros, campesinos e intelectuales, disfrutan de una vida digna como dueños del Estado, como integrantes de la sociedad.
Mejorar sin cesar la vida material y cultural de la población constituye el supremo principio de las actividades del PTC. Sus esfuerzos para asegurar a los habitantes una vida dichosa sin preocupaciones por el alimento, el vestido y vivienda, se expresan de modo fehaciente en las medidas que benefician al pueblo, entre ellas la asistencia y enseñanza gratuitas y el acceso a casas de convalecencia y de reposo, y ejercen su influencia hasta en los pormenores de la vida de los habitantes. En los pintorescos montes Kumgang, Myohyang y Chilbo y todas partes del país se levantaron las instalaciones culturales y recreativas a favor de la población como el Complejo de Piscinas de Recreación de Munsu y el Club de Equitación de Mirim y las modernas avenidas como el Reparto Mirae para los Científicos.
Todos estos hechos son frutos de la política de virtudes del PTC que bajo la consiga de ¡Todo para el pueblo y todo apoyándose en las masas populares!, toma por el supremo principio de sus actividades el mejoramiento de la vida de la población.
Por eso, el pueblo coreano confía en dicho partido que aplica la política de virtudes que consiste en el amor y la fe y lo sigue como su madre y deposita enteramente en él su destino.
Mientras existe el querido compañero Kim Jong Un quien se lleva impreso las ideas y propósitos de los antecedentes Líderes, el PTC que disfruta de una absoluta confianza y apoyo de los habitantes, se dignificará también en el futuro como un partido madre que está al servicio del pueblo.
El Gran Presidente KIMILSUNG ,nos legó una gran fuente de sabiduria y de organización partidista ,en su obra "Tareas de los comunistas para la lucha antijaponesa
<PARA ACELERAR ENERGICAMENTE EL TRABAJO PREPARATIVO DE LA FUNDACIÓN DEL PARTIDO MARXISTA-LENINISTA>
-"Sólo formando firmemente en lo organizativo e ideológico las filas comunistas,fuerzas-núcleo directivas de la revolución coreana mediante un enérgico impulso al trabajo preparativo de la fundación del partido,será posible agrupar sólidamente a las fuerzas patrióticas anti-japonesas de todas las clases y capas sociales bajo la bandera de la restauración de la Patria."
"En el curso de dicha labor preparatoria lo importante es ampliar constantemente las organizaciones de partido e implantar un estricto sistema de dirección sobre ellas"
"De los principales puntos débiles del Partido Comunista de Corea,fundado en 1925 ,uno fue que tenía en sus filas,fundamentalmente ,a intelectuales pequeñoburgueses y carecía de armadura organizativa"
"En la labor preparativa para la fundación del partido,lo importante es asegurar cabalmente la pureza ideológica de las filas revolucionarias"
"Los enemigos siguen perpetuando por todos los medios,intrigas y actos subversivos para descomponer nuestra filas revolucionarias por dentro.Bajo estas circunstancias,debemos hacer esfuerzos constantes para elevar nuestro propio nivel político o ideológico"
"Debemos pertrechar a todos los comunistas y miembros de las organizaciones revolucionarias con el marxismo-leninismo y con la línea,la estrategia y la táctica de la revolución coreana,asegurando la plena unidad de las filas revolucionarias en ideología y acción"

martes, 4 de octubre de 2016

PTC y las masas – un cuerpo integral

PTC y las masas – un cuerpo integral

La armonía perfecta entre el Partido del Trabajo de Corea y el pueblo, inimitable en otros países e inquebrantable ni con la bomba atómica, admira a la sociedad internacional.
¿Por qué?
Para saber esto, es primordial conocer del kimilsungismo-kimjongilismo, ideología rectora del PTC.
El kimilsungismo-kimjongilismo es, en una palabra, la ideología de conceder prioridad a las masas populares, cuya quintaesencia es la idea Juche, planteada por Kim Il Sung y enriquecida por Kim Jong Il, la de que el dueño de la revolución y construcción son las masas populares y la fuerza que las impulsa, la tienen también estas, que las considera como el ser más precioso y poderoso del mundo.
El PTC, teniendo el kimilsungismo-kimjongilismo como guía rectora, ha practicado invariablemente la política de amor y confianza en las masas populares. Aun en una línea y política que estableció, reflejó plenamente la aspiración y exigencia de las masas y en sus actividades mantuvo como supremo principio defender el interés del pueblo y fomentar continuamente su bienestar, lo cual es comprobada patentemente por su historia de 70 años.
Apenas que Corea fue liberada de la ocupación militar de Japón (1905-1945), el PTC presentó la línea de la revolución democrática antimperialista y antifeudal y considerando el deseo secular de los campesinos de cultivar su tierra, ante todo realizó la reforma agraria y dispuso que las mujeres que largo tiempo estuvieron privadas de los derechos políticos de toda índole y eran víctimas de las desigualdades sociales, ejercieran los mismos derechos que los hombres. Puso en vigencia la ley del trabajo democrática que estipula la jornada de 8 horas y la prohibición del trabajo infantil, etc., y nacionalizó las industrias principales, convirtiendo a los obreros en los dueños de las fábricas. Abolió completamente el sistema tributario, en virtud de lo cual los coreanos fueron eximidos también de los impuestos.
El PTC atendió con responsabilidad el destino y la vida del pueblo. Para comprobar esto, basta con citar solo el sistema de la asistencia médica gratuita. Durante la guerra coreana (1950-1953) desencadenada con la invasión armada de Estados Unidos, cuando necesitaba movilizar todos los recursos humanos y materiales, en Corea, a grandes expensas del Estado, se implantó la asistencia médica gratuita general, de suerte que los habitantes pudieran recibir el tratamiento sin preocupación por el pago.
Lo mismo se da con el sistema de la enseñanza obligatoria general gratuita. Corea, durante la difícil rehabilitación y construcción de postguerra, en 1956, por primera vez en el oriente, impartió la enseñanza obligatoria primaria general y de seguida, en abril de 1959, la enseñanza gratuita general. En la misma medida de que la construcción socialista progresaba, llevó continuamente el sistema de la enseñanza obligatoria gratuita a la fase superior, llegando a impartir hoy la enseñanza obligatoria general de 12 años, de nivel más alto en el mundo.
También a finales del siglo pasado cuando debido a la extremada ofensiva antisocialista de las fuerzas aliadas imperialistas y las sucesivas calamidades naturales, el pueblo coreano pasaba pésimas dificultades, el PTC practicó invariablemente las políticas a su favor. Como antes, todos los niños se beneficiaron con la enseñanza obligatoria gratuita y todos los habitantes, con la asistencia médica gratuita general.
La política del PTC que constantemente idea el bien a favor del pueblo y lo hace realidad, mejora cada día más la vida del pueblo.
Solo en los últimos años se construyeron o remozaron los centros de las actividades culturales masivas como el Área de Recreo del Pueblo de Rungna, el Complejo de Piscinas de Recreación de Munsu, el Club de Equitación de Mirim, la Estación de Esquí Masikryong, el Estadio 1 de Mayo y el Palacio de los Escolares y Niños de Mankyongdae; se levantaron el Hospital de Pediatría Okryu, el de Odontología Ryugyong, y se prepararon modernas áreas residenciales como repartos de Changjon, de los científicos Wisong y de los científicos Mirae.
Los coreanos, bajo la dirección del PTC, han llegado a llevar una vida digna, independiente y creadora, sintiendo con las fibras lo preciosos que son la felicidad de la que disfrutan y el PTC que se la deparó. Por eso, lo llaman “partido-madre”, se confían en él y lo siguen, depositan por entero su destino en él y se empeñan como un solo hombre en la ejecución de su línea y política.
Es demasiado natural que el partido y las masas populares, basándose en la confianza y el amor de aquél a estas y el absoluto apoyo y confidencia de estas a aquél, se confundan en un solo cuerpo.

El VII Congreso del PTC que se convocará al comienzo de mayo de este año mostrará otra vez ante el mundo su férrea unidad con las masas populares.
WPK and the Integral Whole
with the Masses

The Workers’ Party of Korea is the one and only party in the world which has formed an integral whole with the masses of the people.
This integral whole, the most powerful weapon which can be neither imitated by any party in other countries nor broken even by the nuke, is evoking admiration of the international community.
Then, where does the source of the integral whole stem from?
To find an answer to it, it is vital, above all else, to have a correct understanding of Kimilsungism-Kimjongilism, the guiding ideology of the WPK.
Kimilsungism-Kimjongilism is, in a word, the people-first principle, and its quintessence is the Juche idea. The Juche idea, authored by President Kim Il Sung and developed by Chairman Kim Jong Il in a deep-going way, clarifies that the masters of the revolution and construction are the masses of the people and that they are the motive force of the revolution and construction, putting forth the masses of the people as the most precious and powerful beings in the world.
Guided by this idea, the WPK has consistently pursued the policy of loving and trusting them. When formulating a line or a policy, the WPK reflected in it their aspirations and demands, and made it as the supreme principle of its activities to defend their interests and steadily improve their living standards.
The WPK’s 70-year-long history clearly proves it.
Soon after the country’s liberation from the Japanese military occupation (1905-1945), the Party advanced the line of anti-imperialist, anti-feudal democratic revolution. In the course of implementing this line, it ensured that an agrarian reform was first enforced in reflection of the centuries-old desire of the peasants, who had been longing for tilling their own lands, and the women, who had long been subjected to deprivation of all political rights and to social inequality, exercised equal rights with men. It raised the workers as masters of factories by ensuring the enforcement of the democratic labour law that provided an eight-hour working system and prohibited juvenile labour, and the nationalization of key industries. And with the abolishion of taxation, the Korean people were freed from the burden of tax.
Free medical care system alone can fully show how the WPK has taken care of the destiny and living of the people with responsibility. In the days of the Korean war (1950-1953) unleashed by the US armed invasion, all the human and material resources of the country had to be enlisted in the war efforts. Even in this situation, the country enforced universal free medical care system at state expense. This enabled the Korean people to enjoy medical service without paying even a penny.
The same is true of the universal compulsory free education system. In 1956, when it still had to remove the ruins of the war, the country enforced universal compulsory primary education for the first time in the East, and then universal free education in April 1959. By developing the compulsory free education onto a higher stage continuously in step with the developing socialist construction, it now has enforced the universal 12-year compulsory education, the highest stage in the world.
In the closing years of the 20th century the Korean people had to undergo worst trials in their history owing to the extreme offensives by the imperialists’ allied forces against socialism and natural calamities that hit the country for several consecutive years. Even in those days the WPK’s people-oriented policies were pursued as before; all the children learned to their heart’s content under the compulsory free education system and all the people were not worried about the treatment of their illnesses under the universal free medical care system.
Thanks to the politics of the WPK that works out one plan after another for the good of the people and strives to materialize them, the life of the Korean people is getting richer.
In recent years bases for mass cultural life including the Rungna People’s Recreation Ground, Munsu Water Park, Mirim Riding Club, Masikryong Ski Resort, May Day Stadium and Mangyongdae Schoolchildren’s Palace were built or renovated on the world standards. New medical service centres were built in a superb way, including Okryu Children’s Hospital and Ryugyong Dental Hospital. New modern apartment houses like those on Changjon Street, Wisong Scientists Dwelling District and Mirae Scientists Street resound with merry laughter of the people.
Under the leadership of the WPK the Korean people lead an independent, creative and worthwhile life and keenly realize how valuable are the happiness they are leading and the WPK which provides them with this life. That is why they absolutely trust the Party and follow it, calling it a motherly party, and turn out as one in the struggle to implement its lines and policies with their destinies entirely entrusted upon it.
The integral whole of the Party and the masses which is based on the former’s trust in and affection for the latter and the latter’s absolute support for and trust in the former—this is a true appearance of Korea.

The Seventh Congress of the WPK, which is to be held in early May this year, will demonstrate once again the might of its integral whole with the masses.